
Este dispositivo tiene la capacidad de detectar metales férreos, no férreos y cables eléctricos.
Su profundidad de detección alcanza hasta 7 cm. Además, cuenta con autocalibración, una luz LED que se ilumina en tres colores diferentes y una señal acústica para indicar la presencia de objetos metálicos.
Su uso es sumamente sencillo: solo basta con levantar la tapa y ya está listo para usarse. Además, se destaca por ser muy compacto (14 cm) y ligero (115 gr), lo que facilita su transporte y manejo.
Requiere de 3 pilas de 1,5V y viene presentado en una caja de cartón.